La oficina es la carta de presentación de nuestra empresa, es  el primer punto de contacto con los clientes.  Por ello, que mejor que la   decores de tal manera que refleje tu marca. Cada empresa es  única, el diseño de  sus espacios debe reflejar esa forma personalizada de hacer las cosas.

Puedes jugar con los colores del logo y así crear un patrón que te ayude a desarrollar un estilo propio, pero enlazado con la organización. Analiza hasta qué  punto puedes  utilizar herramientas de la imagen corporativa, como fotos, logotipos, publicaciones, para la decoración  de las instalaciones.

Optimiza la distribución de los espacios en función de tus necesidades operativas. Todo es posible  con  creatividad  y practicidad,  sin perder el rumbo. No debe  ser ni muy minimalista, ni muy recargada, ni muy complicado. Su estilo debe ser coherente con la imagen corporativa  de la empresa;  incluso, puede ser la expresión de su misión, visión y  valores. Crea espacios versátiles.

El espacio de trabajo, aunque sea reducido, debe ser cómodo, ya que  es el lugar donde pasamos la mayor cantidad de horas al día. Considera sillas y escritorios ergonómicos. Procura que sea integradora, que facilite el trabajo en equipo, eficiente y creativo.  Además, debes considerar el bienestar  y la seguridad  de los colaboradores.

Permite que la luz natural  ingrese a la oficina, esto hará que sea un espacio estimulante. El uso de plantas, como  pequeños cactus, ficus, helechos y dracaenas, son buenas opciones decorativas; no requieren tanta atención y eliminan las toxinas del aire.

Hasta muy pronto.