Planta  originaria de Asia;  fueron  inmigrantes japoneses quienes  lograron su adaptación  en tierras de  Huaral y  Chancay. Su fruto es   una baya, de pulpa naranja, dulce y muy jugosa, tiene grandes cantidades de vitamina A  y beta carotenos, esenciales para  el  buen estado de la piel, el cabello y los huesos; también, tiene un alto contenido de vitamina C, que ayuda  a fortalecer  el sistema inmunológico.  Además, contiene hierro, yodo y  magnesio, que  ralentiza el proceso natural de envejecimiento.

Su consumo  como fruta fresca es deliciosa, aunque también se puede consumir en  mermeladas, helados, pasteles o bebidas refrescantes.  Cuanto más maduro es el caqui es más dulce;  si aún está verde,  debes conservarlo a temperatura  ambiente mientras madura, este proceso lo puedes acelerar  introduciendo la fruta en una bolsa de papel.

Es una fruta adecuada para diabéticos, hipertensos así como personas con afecciones cardíacas y renales. Asimismo,  favorece la digestión y contribuye a combatir la depresión, el estrés y el insomnio.   En Japón se usa para preparar sake.

Hasta muy pronto.