Los días calurosos pasaron, el frío y  la humedad se sienten con más fuerza. Igual que tú,  las mascotas también sienten la baja temperatura;  por ello,  debemos  protegerlas   para evitar enfermedades, así nosotros estaremos tranquilos en la oficina sabiendo que nuestras mascotas están bien en casa.

Los perros geriátricos  y los  cachorros son los más afectados con   el frío y la humedad;  muchos  creen que el pelaje los protege, pero una ropita no está demás;  sobre todo, en las noches cuando descansan y se quedan muchas horas inactivos.  En los mayores, las bajas temperaturas  les ocasiona dolores articulares y, por lo tanto, les resulta más difícil incorporarse o moverse. Es por eso que se recomienda abrigarlos, ponerles una mantita en su cama; pero ten la precaución de mantenerla  seca y limpia. (sabemos que estarán en su camita esperando nuestra llegada de la oficina).

A los animales les gusta el agua fresca, ni muy tibia ni helada; de lo contrario evitarán beberla. Asegúrate de cambiársela  regularmente para evitar que se deshidraten.

No dejes de jugar con él al aire libre y  pasearlo  diariamente. Si se mojó, con la lluvia, sécalo inmediatamente. Recuerda que las prendas mojadas pueden  provocarle  problemas respiratorios, alergias u otros males dermatológicos.

Cuando la bañes, hazlo siempre al mediodía un fin de semana que no estés en la oficina,  fíjate que  la temperatura del día sea la más cálida.

El frío no es lo que  los enferma sino los cambios bruscos de temperatura. Si tu mascota se contagió es mejor  que la tengas abrigada en casa, hasta que esté totalmente  sana.

Hasta muy pronto.