Por naturaleza  los perros son limpios y nunca ensucian el espacio que les  ha  sido designado para descansar   Pero,  si no  los educas adecuadamente, se sentirán libres de  hacer sus necesidades en cualquier otro lugar de la casa   Es  por ello,  que  una  persona de la familia,  con  mucho cariño y paciencia,  deberá hacerse cargo de su educación   Es importante el adiestramiento desde el primer día que  tu cachorro llega a casa.

Lo ideal es establecer un  espacio  delimitado, donde el cachorro pueda echarse o pararse cómodamente y en otro lugar disponer de un sitio para el “baño”, cubriéndolo con papel periódico . Teniendo en  cuenta que los cachorros necesitan ir al baño con mucha frecuencia, a principio  llévalo  al lugar del baño cada media hora repitiéndole “aquí, aquí”  Cada vez que use correctamente el “baño”, felicítalo diciéndole palabras cariñosas mientras lo acaricias .Unos días  después  empieza   a prolongar el tiempo por lapsos  de diez minutos hasta llegar a una hora;  entonces  ya podrás dejarlo libre.

Es probable que al principio ocurran accidentes y el perro ensucie donde no debe  Hay que corregirlo inmediatamente,  con voz  enérgica le dices “no”, nunca golpearlo , luego llévalo al lugar destinado como baño y repítele “aquí, aquí” mientras lo acaricias.  El animal asociará  ese lugar con cariño y sabrá que si hace bien las cosas recibirá afecto;  inclusive, lo puedes premiar  con su galleta preferida para reforzar su aprendizaje

Al llegar a los cuatro meses  podrá aguantar hasta tres horas seguidas, y pasados los nueve meses  hasta ocho horas  Procura darle sus alimentos siempre a la misma hora, pues así regularizará también  sus horas de ir al baño  Después de cada comida no lo distraigas con juegos, porque deberá enfocarse  en el momento de ir al baño   Acostúmbrale a salir  después de cada comida y antes de dormir  Recuerda que no hay perros desobedientes sino mal educados.

Suerte con tu mascota, nunca los golpees y hasta muy pronto.