Nuestro país, alberga una gran variedad de plantas nativas, que guardan en sus entrañas las sustancias para calmar enfermedades;  cuyo uso  y  manejo  está  relacionada  y  arraigadas al conocimiento ancestral  del hombre andino que es  transmitido de padres a hijos. La gran diversidad de regiones y climas acentúa el número de especies y variedades, las que pueden rehabilitar nuestros jardines y espacios  no solo por ser muy ornamentales sino por sus buenas propiedades medicinales. Hoy te contaré del mutuy.

El “Mutuy,” Senna Birostris, una de nuestras plantas nativas,  proviene de la  Ceja de  Sierra y   Sierra alta, no requiere de mucho riego y es muy resistente tanto  a la sequía como a las plagas.  A lo largo y ancho de los Andes  se la conoce como Tarilla, Pacte, Saligua o Tankish.

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Este arbusto no solo  es decorativo  sino  también  es  ideal  para la elaboración  de cercos vivos y barreras naturales, práctica tradicional  del  hombre andino que la utiliza como perímetro  del  predio agrícola  brindándole  protección  a su cultivo ante las inclemencias del  fuerte  clima andino y las heladas. Representa además  un manejo enorme de eficiencia para la  protección de los suelos ante la erosión  y revertir la destrucción de los bosques y  suelos.

Así mismo, tiene muchas propiedades  medicinales e industriales. Sirve para  combatir enfermedades cutáneas como el herpes  y es un buen laxante  y diurético si  se  toma sus hojas  en infusión.

En la industria sus ramas pueden ser usadas para fabricar canastas; su madera, a pesar que no alcanza grandes proporciones, es durable y se le emplea en carpintería y construcción.  Y su delicada flor amarilla, por ser muy dulce, la hace una de las especies preferidas por las abejas, por lo que ayuda a lograr una buena producción de miel. Inclusive, de sus raíces se fabrica  un  tinte amarillo.

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A pesar de que crece en terrenos de hasta 3,500 m.s.n.m., se adapta muy bien al clima limeño. Sus vistosas flores de color amarillo intenso florecen entre los meses de febrero y mayo, luego del cual se queda solo en hojas.

Es recomendable que la riegues poco, lo ideal es una vez por semana si  se  encuentra ubicada en zona húmeda y dos veces por semana si  está  en  una zona seca. Es posible cultivarla en suelo normal pero asegurándole un buen drenaje a través de una capa de piedras. Suerte. Hasta muy pronto.